domingo, 16 de diciembre de 2012

Capítulo 4

Ya estamos en el taxi de camino al aeropuerto. El viaje se me está haciendo largo y demasiado incómodo. Todavía no me hacía la idea de que ya no iba a estar en mi pueblo por mucho tiempo, todo cambió en cuestión de horas. ¿Que nos depararía en nuestra nueva ciudad? Tenía ganas de conocer a mi familia, esa que nunca pude conocer por razones que desconocemos tanto Claudia como yo. Es mirar a mi hermana y pensar " Joder, menos mal que le tengo a mi lado todavía." Me dolería demasiado perderla.
- Chicas, ya llegamos al aeropuerto. - dice Karen.
Bajamos del taxi y mientras nuestra tía pagaba al taxista, nosotras cogimos nuestros equipajes. Nos despedimos las tres del taxista y entramos en el aeropuerto. Hay demasiada gente en el aeropuerto, para ser las nueve de la noche. Quizás muchas de esas personas cogían nuestro mismo vuelo, el de las nueve y media.
- Chicas, voy a facturar las maletas, esperadme aquí ¿Vale?- dijo Karen.
- Vale tía, nosotras te esperamos aquí- dice Claudia.
- Es buena ¿verdad Claudia?-digo yo.
- Si, espero que sean todos así, creo que conseguiremos adaptarnos rápido. 
"Señores pasajeros del vuelo número 3947 con destino a Londres hagan el favor de embarcar por la puerta seis" Acaban de anunciar nuestro vuelo y no veíamos a nuestra tía. -Venga chicas vamos que ya estoy aquí- Fuimos pasando por varios controles y ya estamos en el avión. Los nervios se apoderaron de nosotras y nos quedamos dormidas. Me acabo de despertar y veo que Claudia está con los cascos y dormida.
- Claudia... Despierta que vamos a aterrizar. Ya estamos en tierras inglesas. -digo mientras miro por la ventana.
- Ari... Les echaré mucho de menos. ¿Podremos ir a verles algún día no?
- Recuerda la promesa, les veremos una vez al mes por lo menos- digo sonriendo, para evitar que terminemos llorando. Vengo ahora, voy a donde la tía.
Me levanté del asiento, lo necesitaba. Me puse a buscar a mi tía sin encontrarla. Ya la encontré.
- Tía, ¿vamos a aterrizar ya verdad?
- Si, y no tardaremos mucho en llegar a casa. - dice sonriendo- Vete a sentarte y ya nos vemos ahora.
Bueno, pues a mi sitio vuelvo. Le cuento a mi hermana que ya vamos a aterrizar.
"Atención pasajeros, vamos a aterrizar, siéntense en sus asientos y abróchense los cinturones".
Ya estamos en Londres. Vamos a recoger nuestro equipaje y a nuestra nueva casa. Mientras íbamos de camino a la salida, nuestra tía nos fue contando cosas, que tenemos un primo de 19 años y dos primas, una de 20 y la otra de 21. Al salir vimos que había un coche con chófer y al ver que nuestra tía se dirigía hacia el, nos quedamos extrañadas. 
- Tía, ¿Porque vas hacia ese coche y no cogemos un taxi?- dice Claudia.
- Pues, porque somos gente de dinero y tenemos a este chófer y a varios criados en la mansión. 
- ¿Mansión? ¿ Escuché bien? -digo yo
- Si, escuchasteis bien.
Montamos en el coche y íbamos contemplando la ciudad por la ventana. Media hora después entramos en un barrio adinerado. Al llegar al final de la calle paramos para abrir la valla y poder entrar. Fuimos entrando en aquella casa... Es...es enorme. Nos bajamos y al instante mi hermana y yo nos miramos.
- Chicas, bienvenidas a vuestra nueva casa. -dijo el chófer-
- Venga, venid que os presento a la familia. -dijo Karen
Entramos en la casa, dios mio es enorme. 
- Claudia, es enorme...
- Losé Ari, estoy flipando...
- Venid que os presento a la familia.
- Esta es vuestra prima mayor Nicola de 21 años, esta es Ruth de 20 años, este es vuestro tío Geoff.
- Hola chicas, pero que guapas son estás dos sobrinas mías -dice nuestro tío dándonos un beso a cada una.
- Encantada de teneros aquí con nosotros primas -dice Nicola dándonos un abrazo-
- Lo mismo digo primas - dice Ruth.
Me estaba emocionando yo sola, no me esperaba para nada este recibimiento.
- ¡LIAM! ¡LIAM! -dice la tía gritando- Baja que ya estoy aquí de vuelta con tus primas.
- BAJO AHORA ¡ESPERA! -dice Liam
- Puede que conozcais a vuestro primo. -dice Karen.
Mientras esperabamos a que bajase Liam nos pusimos todos a hablar cuando de repente me empezó a sonar el móvil "Hey girl I'm waiting on you".

sábado, 8 de diciembre de 2012

Capítulo 3

No me lo podía creer. Londres era nuestro destino. El mío y el de mi hermana. No quiero irme, no puedo dejar el instituto, mis amigos, mi gente... Que voy a hacer en esa ciudad sin mis dos mejores amigos. Sin Pablo y Alex. No me lo imagino, esto no entraba en mis planes. No pedía nada. ¿Porque a nosotras? No conocíamos a la gente con la que íbamos a estar. La única estupidez común que se nos ocurría era el apellido Smith. Si, mi padre es de Inglaterra. Perdón, era. Lo que mas me jode en estos momentos es que son mas o menos las seis de la tarde y a la noche ya nos íbamos a otro país a vivir. ¿Como me iba a despedir de todos? Es que no puedo. No puedo. 
- Ariana ¿Que nos esperará en Londres? 
- No lo sé Claudia, no lo sé. No me quiero marchar y dejar todo aquí.
- Ni yo tía. Además ¿Pablo y Alex? No puedo estar separa de ellos dos.
- Yo tampoco puedo. Nos tendremos que aguantar y aprender a estar sin ellos- digo mientras me cae una lágrima- 
- No llores por favor. -dice Claudia mientras me abraza- 
- No puedo evitarlo. Me duele dejar a todas nuestras amigas, pero sobre todo a ellos dos tía. Nuestros mejores amigos, los chicos que... nos gustan - digo mientras rompo a llorar totalmente-
- Ari... Por favor. Aunque sea verdad. Aguanta. ¿Les llamamos para que vengan y estén con nosotras hasta que nos vayamos?
- Si. Te lo agradecería mucho.
Mientras mi hermana les llama voy a ir a junto de Margaret que esta hablando con la de asuntos sociales. Entrar en este edificio ya me produjo escalofríos. No me gusta nada, pero nada. 
- Margaret- la llamé-
- Dime Ariana.
- ¿Tienes alguna información más sobre nuestra tía? Tenemos algo de miedo.
- Sé que se llama Karen Smith y que tiene tres hijos. Pero no sé nada más.
- Vale, gracias -dije sacando una falsa sonrisa-
Genial, pensé ironizando. Viviríamos con tres primos o primas. Bueno no sé ni que son. Solo espero adaptarme bien y no tener problemas con nadie. El inglés no supondría ningún problema para nosotras, es algo que se nos da muy bien. Genial, y ahora donde se metió Claudia. Ah está allí y están... ellos. 
- Aleeex, Paablo-digo mientras corro hacia ellos-
- Ariii -dice Alex abrazándome fuerte- No te vayas. No puedes irte ¡joder! 
- Ari, Alex tiene razón. No os podéis ir. Os echaremos muchísimo de menos a las dos. -dice Pablo abrazando a mi hermana-
- Por dios parad ya. No me hago la idea de irme y no veros más. No me hagáis llorar ¿Vale?
- A mi tampoco me hagáis llorar por favor.
- Vale, tranquilas - dice Alex sonriendo- ¿Venís a dar una vuelta al parque de enfrente?
- Si, vamos -dice Claudia sonriendo- Así nos despejamos un poco.
Estar con ellos me alegraba el momento. Se puede decir que estamos los cuatro muy unidos, quizás, demasiado. En este momento estamos caminando sin rumbo hablando sobre todos nuestros momentos juntos.
- Ari, vienes un momento conmigo sola por favor. - me dice Alex-
- Claro Alex- digo sonriendo-
Nos sentamos en un banco y empezamos a hablar de como sería nuestra vida sin vernos. Empecé a llorar, no lo pude evitar. Es el chico que me gusta y ahora no lo volvería a ver más. Me está abrazando y yo sigo llorando como una tonta.
- Ari, deja de llorar anda. Que estás mucho más guapa. -dice sonriéndome-
- Vale, pero lo hago por ti, porque te quiero -dije sonrojandome- Mierda- digo en bajo-
- ¿Me quieres? Repite eso Ari. 
- ¿Que te lo repita? Que te quiero.
- ¿Sabes una cosa? Yo también te quiero -dice mientras me besa-
- ¿Porque ahora? Ahora que me voy y no nos vamos a ver más.
- No sé. Pero ver nos vamos a ver más veces. Mira la hora que es, vamonos -dice Alex abrazándome- Te quiero.
- Y yo - digo hundiéndome entre sus brazos-
No me lo puedo creer. Justo ahora que me voy a otro lugar nos declaramos. Desde luego que ahora me iba a costar muchísimo más marcharme. 
- ¡Claudia! -digo gritando.
- ¡Ari! -dice mi hermana gritando- ¿Porque nos tendremos que ir a otro lugar? Me va a costar marcharme.
- A mi también...Alex dijo que me quería.
- Pablo hizo lo mismo. No me lo puedo creer ahora. JUSTO AHORA- dice gritando Claudia-
- Ya... Venga vamos a cambiar de tema. Aunque siempre imaginamos que nos pasase esto, no lo imaginamos marchándonos de aquí.
- ¡Ariana y Claudia! Vuestra tía ya está aquí. -grita Margaret-
- ¿QUE?- gritamos las dos a la vez-
- Venga a que esperáis- dice Alex-
- Entrad a conocerla - dice Pablo-
Miles de sentimientos y reacciones se me cruzaban en estos momentos. No sabía como reaccionaría. Ahí está. Que guapa es. 
- Chicas, esta es vuestra tía Karen. -dice Margaret-
- Hola Karen - digo dándole dos besos a mi tía-
- Hola tía -dice Claudia-
- Hola chicas. Pero que guapas sois. Os parecéis tanto a vuestro difunto padre. ¿Y estos dos chicos tan guapos que están aquí?
- Pues... Pues son nuestros mejores amigos -dice Claudia sonrojándose
- ¿Solo eso? -dice Karen riéndosePretendéis que me crea esos cuentos?
- Bueno... En realidad son nuestros chicos. Pero ahora a saber cuando nos volveremos a ver. -digo yo-
- Siento, tener que deciros que nos tenemos que ir chicas. -dice Karen cogiendo nuestras maletas- Las cajas ya llegaran a Londres mañana o pasado mañana.
Mientras nuestra tía se iba con Margaret al taxi, nosotras mientras nos despedimos de Alex y Pablo. Les dimos un abrazo muy fuerte y sellamos una promesa. Pasara lo que pasara jamás dejaríamos de mantener el contacto y prometimos vernos por lo menos una vez al mes. Ahora si que si. Decíamos adiós a nuestro pueblo.
- ADIOS CHICAS. OS QUEREMOS -dicen Alex y Pablo-

jueves, 6 de diciembre de 2012

Capítulo 2

No daba crédito a lo que estaba viendo. Esta vez gritó Claudia. Salimos corriendo a la calle a la zona donde se produjo el frenazo y el choque de coches. Ambulancias, gente por todos los lados, policías cortando el paso, gritos... No puedo aguantar más.
- Ariana... Dime que no es verdad. ¡JODER! Primero mamá y ahora Enma, en cuestión horas. -dice Claudia llorando-
- Claudia -digo mientras le abrazo- ¿Que pasará ahora? No podemos estar solas. No quiero mirar para Enma, pensar que hace una hora hable con ella.
- Es que... ¿ Porque a nosotras? Nuestro padre hace 7 años y hoy mamá y Enma.
- ¿Sois Ariana y Claudia?- dice una voz que no conozco- Soy la de asuntos sociales. ¿ Sabéis de alguien con quien os podáis quedar?
- Pues no, la verdad es que no. Por parte de nuestro padre no conocemos a toda nuestra familia y no sabemos y por parte de nuestra madre no hay nadie.
- Nosotros nos encargaremos de buscaros a alguien de vuestra familia. Ahora quedáis con Margaret haciendo las maletas.
Lo que iba a ser una gran tarde y un buen fin de semana, se estaba convirtiendo en una auténtica pesadilla. No sabíamos si teníamos a alguien con quien quedar que fuese de nuestra familia. Ahora mismo estamos haciendo las maletas y metiendo nuestras cosas en cajas. Nos vamos a llevar prácticamente todo. No sé cuando volveremos a pisar esta casa. En unas semanas, en meses, en años o quizás nunca más. Estoy mirando una foto mía, de Enma y Claudia. No puedo evitar llorar. Ella, era nuestra hermana mayor. Un ruido  me saca de mis pensamientos.
- ¿Claudia?
- No fue nada Ariana, se me cayó una caja. No te preocupes.
Acabamos de terminar de guardar todo en el camión de mudanzas. Voy a echar de menos este barrio, el barrio donde yo me crié, donde crecí  donde me rodee de grandes amigos. Lo único bueno era que de momento no nos cambiaban de instituto. Margaret nos acompaña hasta la casa que vamos a compartir con mas niños, hasta que encontremos donde vivir.
- Ariana, vamos que ya llegamos -dice Claudia.
- Claudia, prométeme que jamás de los jamases te vas a separar de mi. -digo mientras saco una sonrisa.
- Te lo prometo -dice dándome un abrazo- Eres mi mitad,  mi gemela, mi mejor amiga y mi todo.
- Chicas, acabo de hablar con la asistenta social y me acaba de decir que encontró una tía vuestra.
- ¿Enserio? -decimos las dos a la vez-
- Si, a la noche viene a recogeros y os vais en avión.
- ¿COMO? ¿EN AVIÓN? -dice Claudia.
- Si, vuestra tía vive en Londres.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Capítulo 1

-¡Ariana!
Me removí entre las sábanas al escuchar la voz de Claudia.
- ¡Levántate! Aún vamos a llegar tarde por tu culpa, dormilona.
-¡Ya voy, Claudia! ¡Ya voy!
Que pesada es mi hermana cuando quiere. Pero tiene razón, me quedé dormida y si no me daba prisa llegaríamos tarde a clase. Me arreglé, cogí las cosas y salimos rumbo al instituto. Vivimos a 20 minutos de la ciudad y por el camino paramos a comprar algo para comer. Al fin llegamos al instituto. Todavía quedan unos 10 minutos para entrar, mientras, estamos esperando a que aparezcan nuestros amigos.
-¡Ariana! -gritan mientras me giro.
- ¡Hola Pablo! -digo dándole un abrazo.
- ¿Hoy se te pegaron las sábanas también o no?
- A esta se le pegan siempre las sábanas -dice Claudia.
- No le hagas caso a mi hermana -digo mientras me rio.
Pablo es uno de mis mejores amigos y es el chico que le gusta a mi hermana. En realidad, ambos se gustan, pero no hacen nada. Sé que tarde o temprano terminarán juntos. Lo presiento. Entramos en clase donde veo a mi mejor amigo. 
- ¡Alex!- digo abrazándole.
- ¡Ari! Venga sienta, que ya está ahí la profesora de matemáticas y como te vea de pie te manda salir a hacer los ejercicios.
Clases de matemáticas. Sinceramente son las clases que menos me gustan, sobre todo por la profesora que tenemos. La mañana transcurrió rápido sin ningún problema. Es viernes, así que a disfrutar del fin de semana que viene. Por la tarde quedamos con nuestros mejores amigos para dar una vuelta.
- Claudia, ¿Es cosa mía o es que no hay nadie en casa?
- No, no es cosa tuya. No hay nadie en casa y eso es bastante raro.
- Voy a llamar a Enma.
Un pitido, dos pitidos, tres pitidos y cuando iba a colgar me coge el teléfono. -¿Ari que quieres?
- Que no hay nadie en casa eso pasa. 
- ¿Como que no hay nadie en casa? A estas horas ya debería de haber llegado mamá.
- Pues no hay nadie. Esperaremos 10 minutos y si no vienen te llamamos otra vez. Te queremos.
Vale, me estaba empezando a preocupar. Nuestra madre no llegó a casa todavía y ya pasaron 20 minutos desde que llegamos. Dejamos las cosas en la habitación y decidimos ir a su trabajo a buscarla. Cada vez que nos acercábamos más al centro de la ciudad se escuchaba más barullo. ¿Que habrá pasado? Me estaba preguntando. Espero que no sea nada grave. De repente, una compañera de nuestra madre, Margaret, nos dice que vayamos con ella.
- ¿Margaret que pasa? -dice Claudia, temblando.
- Pu...Pues veréis. Acercaros más -dice Margaret.
- ¡MAMÁ! -grita Claudia.
- ¡NO,NO! Mamá no. -digo llorando- Margaret dime que esto no es verdad. ¡Por favor dímelo! 
- Lo siento chicas. La atropello un señor que iba ebrio. Avisad a vuestra hermana mayor.
No me lo puedo creer. Esto no nos podía estar pasando a nosotras. -¿Enma? ¿Estás? En cuanto escuches este mensaje ven al Paradise. Pasó algo grave... Mamá, mamá. Sonó el pitido, ya no pude completar mi mensaje. Espero que Enma lo escuche y venga rápido. La necesitamos aquí. Abracé a mi hermana lo más fuerte que pude. Hace 7 años perdimos a nuestro padre en un accidente de coche y hoy perdemos a nuestra madre atropellada por un conductor ebrio. Estoy llorando. Mejor dicho, estamos llorando. 
- ¡Ariana!¡Claudia! ¿Donde estáis? -escucho gritar.
- Aquí donde el coche gris -dice Claudia.
- Hemos venido lo mas rápido posible nada más leer los mensajes de Claudia. Lo siento chicas -dice Pablo abrazándonos.
- Nos tenéis aquí para todo. Siempre vamos a estar a vuestro lado. - Dice Alex abrazándonos.
Ese siempre vamos a estar a vuestro lado, quizás no sea verdad. No sabemos que va a pasar con nosotras ahora. Enma tiene la mayoría de edad, pero no puede hacerse cargo de nosotras dos. Está todo lleno de policías. Margaret nos llevo a nuestra casa y espero con nosotras a que llegase Enma de la Universidad.
De pronto, se escucha un frenazo y un choque de coches. Me asomé a la ventana y no me lo podía estar creyendo. 
-¡ENMA! -grité.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Introducción.

Hay personas que creen que un chico y una chica no pueden ser amigos. Yo no lo veo así. Cualquier chica puede ser amiga de un chico sin tener que ser su novia. En mi caso, me insultan y me dicen muchas cosas. Pero soy fuerte y a palabras necias, oídos sordos. Me voy a presentar. Me llamo Ariana y tengo 17 años. Vivo con mi madre y mis dos hermanas en un pequeño pueblo de León. Me encanta escribir, cantar pero sobre todo bailar. Desde pequeñitas mis hermanas y yo vamos a baile. Nuestro padre murió cuando solo teníamos 10 y 11 años. Enma la mayor, está en la universidad en el primer año de carrera y Claudia, mi gemela está en mi clase estudiando 2 de bachiller. Tenemos sueños, pero no tenemos esperanzas y siempre decimos que no los vamos a cumplir. Nos encanta estar rodeadas de nuestros amigos, ellos son nuestra segunda familia. El amor y yo no nos llevamos muy bien. De hecho, a veces pienso que está en mi contra. Él es el chico con el que siempre quise estar. Pero por una cosa u otra, no ocurre nada. Poco a poco nuestra vida irá cambiando radicalmente sin que mis hermanas ni yo nos demos cuenta.